Onces de septiembre.
Posteado septiembre 14, 2011 por eoz
¿Qué hace distinta la conjunción de dos unos a otra conjunción de dos unos?
¿Qué de nuevo tiene la segunda conjunción que no tenga la primera?
En ambos onces hubo humo, estruendo, gente corriendo y el crujir de cosas que se rompen.
En los dos el grito y el llanto las esperanzas truncadas, los fracasos inducidos, el trueque de sueños por pesadillas… pesadillas de otros hay que decirlo.
Un once es del norte lleno de estrellas, el otro es del sur con sólo una pero hermanados ambos por la imposición de la muerte como credo común.
¿Vale más un once que el otro?
No lo sé pero en ambos el poder se ensaña y da manotazos en la mesa mientras la voz lucha por no perder la batalla contra el silencio que criminaliza el aleteo de los sueños en parvada.
Que no se nos olvide que la muerte no tiene la última palabra porque la muerte es un evento pero la vida es la palabra.
eoz.
En estos días que se conmemoran diez años del atentado a las torres gemelas de Nueva York y que los programas de televisión y en general los medios tradicionales se deshacen en documentales, crónicas y relatorías sobre esto todos cargados de una emocionalidad exacerbada que obtura cualquier atisbo de posible uso de la razón, es bueno también recordar, procurar que no se olvide, que hay de onces de septiembre a onces de septiembre; el once de septiembre de Chile fue contra un pueblo y su voluntad de cambio, el de Nueva York fue contra un imperio y su supuesto poder omnímodo.


