Sobre los Reyes Magos

Posteado enero 5, 2012 por


En aquel tiempo, como dicen Las Escrituras, cuando inocente infante yo era e intentaba por prescripción familiar cumplir con la tradición de hacer la Primera Comunión, una de las preguntas que atosigaban a mis pobres catequistas era precisamente de dónde salía lo de los Tres Reyes Magos, la estrella, el pesebre, la gruta y los regalos que los Magos de Oriente ofrendaban al recién nacido. La respuesta, contundente y dogmática siempre fue: “lee la Biblia, todo está allí”; bueno, gracias a ello me pude enterar que Dios tenía a sus favoritos (Porqué creen que Caín se despachó a Abel si no fue porque al Creador no le gustó la ofrenda que el pobrecillo le hiciera) o bien qué acciones mucho más graves, perversas, ruines, descarnadas y humanas se realizaban en Gomorra, porque no existe un término que alusivo a esa extinta ciudad, designe como la sodomía a ciertas bajas pasiones o que el propio Dios es un sentimental y que se retracta de sus propias decisiones o bien que como ilustrador Dios es bastante gandalla al momento de poner ejemplos sobre la demostración de su poder.

 

Que porqué blasfemo de esta forma; bueno, imagínate que eres un egipcio común y corriente, que estás al corriente de tus impuestos, que llevas una vida normal y que de repente el agua que bebes se convierte en sangre, que tus animales se pudren en vida, que del cielo llueven ranas y piedras, que no sabes si es de día o de noche y… todo porque una deidad quiere demostrarles a otros individuos que ni de tu familia o sociedad son que ésa manifestación metafísica es la neta del planeta.

 

Bueno, disgreciones aparte, y con relación a los míticos seres de allende el Sol, encuentro en los Textos oficiales:

 

Mateo

Capítulo 02

2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

2:2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

2:3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

2:4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

2:5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

2:6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá,

No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

Porque de ti saldrá un guiador,

Que apacentará a mi pueblo Israel.

2:7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

2:8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

2:9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

2:10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

2:11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

2:12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

 

 

Gente sin imaginación ha tratado de denostar a los escritores de la Palabra de Dios argumentando inconsistencias gramaticales, lógicas, históricas, sociológicas, etc. Yo no me quiero convertir en uno más de esa pandilla pero al recordar mis clases de enseñanza religiosa me quedaba la duda de dónde había sacado San Francisco de Asís lo de la gruta al momento de hacer su primer nacimiento pues tanto Mateo como Lucas, quienes son los únicos que se refieren a la temprana infancia de Jesús, no la mencionan; uno dice que la recién aumentada familia estaba en una casa, el otro argumenta que el niño estaba sobre un pesebre en un mesón así que la gruta ¿De dónde salió? Bueno, sé indulgente conmigo, caro lector pero en ese entonces como ahora, para mí el rigor sobre las cosas era lo que más me importaba; si mi maestra decía que dos más dos era igual a cuatro ella tenía la obligación de demostrármelo, con manzanitas si era preciso.

 

Tiempo después encontré la respuesta; resulta que los cuatro textos evangélicos que leemos en el Libro no son los únicos. Hubo otros que no pasaron la prueba inquisitorial de la Iglesia y por eso no forman parte de nuestro Nuevo Testamento. Así pues, acá te presento otra versión, tomada de uno de los evangelios apócrifos. Si aún te quedan ganas de leer te invito, verás que José es más humano de lo que la versión oficial nos dice que era.

 

P.S. Espero que hayan sido buenas personas con el mundo para que los Tres Reyes Magos les traigan regalos, yo por mi parte me he portado intachablemente por lo que estoy seguro que me traerán TODO lo que les pedí.

 

 

 

“Libro-sobre-la-infancia-del-salvador”

Adoración de los Magos

 

89. José, al ver a los Magos, dijo: –¿Quién crees serán estos que vienen hacia nosotros? Me da la sensación de que se están aproximando después de un largo viaje. Me levantaré, y saldré a su encuentro–;. Y, adelantándose, dijo a Simeón: –Creo que son unos magos: pues efectivamente no están quietos un momento, constantemente están observando y discutiendo entre sí. Y me parecen además forasteros, pues sus trajes son distintos a los nuestros, su traje es amplísimo y de color oscuro. Además tienen también birretes en sus cabezas y llevan unas sarabaras ceñidas a sus piernas. Pero he aquí que se han parado y me han dirigido una mirada. Ahora emprenden de nuevo la marcha hacia nosotros–;. Cuando hubieron llegado a la cueva, les dijo José: –¿Quiénes sois vosotros? Decídmelo–;. Mas ellos querían entrar con audacia, pues ciertamente se dirigían al interior. José les dijo: –Decidme, por vuestra salud, quiénes sois para entrar así a mi albergue–;. Ellos respondieron: –Nuestro guía ha entrado aquí ante nuestros ojos ¿Por qué nos preguntas a nosotros? Dios nos ha enviado aquí.–; Dijéronle: –Podemos asegurarte que es la salvación de todos.–;

 

90.–;Hemos visto en el cielo la estrella del rey de los judíos y la hemos seguido hasta aquí para adorarle, pues así está dicho en los libros antiguos acerca de la señal de esta estrella, que cuando aparezca este astro, nacerá el rey eterno y dará a los justos una vida eterna–;. Díceles José:–Sería prudente que hicierais primero averiguaciones en Jerusalén, pues allí está el templo del Señor–;. Respondiéronle: –Ya hemos estado en Jerusalén y hemos anunciado al rey que ha nacido, el Cristo, y que vamos en su busca. Mas él nos dijo: Yo ignoro cuál es el sitio en que ha nacido. Después envió aviso a todos los escudriñadores de las escrituras y a todos los magos, príncipes de los sacerdotes y doctores, quienes vinieron a su presencia. El les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos respondieron: En Belén. Pues así está escrito acerca de él: “Y tú, Belén, tierra de Judá, no serás la más insignificante entre las principales de Judá, pues de ti ha de salir el jefe que rija los destinos de mi pueblo Israel”. Nosotros, en cuanto oímos esto, caímos en la cuenta y hemos venido a adorarle. Es de saber que la estrella que se nos apareció ha ido ante nosotros desde que emprendimos el viaje. Mas Herodes, al oír estas cosas, cogió miedo y nos preguntó secretamente acerca de qué tiempo hacia que la estrella se nos apareció. Al marcharnos, nos dijo: Informaos con toda diligencia y, cuando le hayáis encontrado, hacédmelo saber para que yo también vaya a adorarle.

 

91. Y el mismo Herodes nos dio la diadema que él solía llevar en su cabeza y un anillo en el que va engarzada una preciosa piedra real, sello sin igual que le envió como presente al rey de los Persas; y nos ordenó que ofreciéramos este don al niño. El mismo Herodes prometió traerle un presente cuando estuviéramos de vuelta ante su presencia. Recibidos los dones, partimos de Jerusalén. Pero he aquí que la estrella, que se nos había aparecido, iba ante nosotros desde que salimos de Jerusalén hasta este lugar y luego penetró en esta cueva donde tú estás y no nos dejas a nosotros penetrar–; Díceles José: –Yo por mi parte no me opongo. Seguidla, pues Dios es vuestro guía, y no sólo vuestro, sino también de todos aquellos a quienes quiso manifestar su gloria–; Al oír esto, los Magos pasaron y saludaron a María diciendo: –Salve, llena eres de gracia–; Después se acercaron al pesebre, y mirándolo vieron al niño.

 

92. Mas José dijo a Simeón: –Hijo, observa y vigila qué es lo que hacen dentro estos forasteros, pues no está bien que yo los espíe.–; Y así lo hizo. Luego, le dijo a su padre: –Nada más pasar han saludado al niño y han caído en tierra sobre sus rostros: después le han adorado según la costumbre de los extranjeros y cada uno va besando por separado los pies del niño, ¿qué es lo que hacen en este momento? No lo distingo bien.–; Dícele José: –Observa atentamente.–; Respondió Simeón: –Están abriendo ahora sus tesoros y le ofrecen dones.–; Dícele José: ¿Qué es lo que le ofrecen?–;. Simeón le contestó:–;Pienso que lo que ofrecen son aquellos presentes que envió el rey Herodes. Le acaban de ofrecer oro, incienso y mirra en unos cofres y han dado muchos dones a María.–; Díjole José: –Muy bien han hecho estos señores en no besar al niño gratuitamente; lo contrario de aquellos pastores que llegaron aquí con las manos vacías.–; Y de nuevo le dice: –Observa con más atención y mira qué es lo que hacen.–; Vigilando, pues. Simeón, dice: –He aquí que de nuevo han adorado al niño y vienen hasta nosotros.–;

 

93. Salieron por fin y dijeron a José: Oh dichosísimo varón! Ahora vas a saber quién es este niño que estás alimentando!–; Díceles José: –Sospecho que es Mi hijo–;. Dícenle ellos: –Su nombre es más grande que el tuyo. Pero acaso la razón de que puedas decirte padre suyo esté en que le sirves, no como a tu hijo, sino como a tu Señor y tu Dios y porque tocándole con tus manos, le respetas con gran temor y diligencia. No nos tomes, pues, por ignorantes. Sábete que Aquel por el que has sido designado nutricio es el Dios de los dioses y el Señor de los que dominan, Dios y Rey de todos los príncipes y potestades, Dios de los ángeles y de los justos. El será el que salvará a todos los pueblos por su nombre, y el que deshará el aguijón de la muerte y borrará el poder del infierno. Le servirán los reyes y todas las tribus de la tierra le adoraran; y todas las lenguas le confesarán exclamando: Tú eres Cristo Jesús, libertador y salvador nuestro, pues Tú eres virtud y esplendor del Eterno Padre.

 

94. Díceles José: –¿De dónde habéis sabido esto que me decís?–; Dícenle los Magos: –Vosotros poseéis las viejas escrituras de los profetas de Dios en las que está escrito, sobre Cristo, cómo ha de tener lugar su venida en este mundo. También poseemos nosotros escrituras de escrituras más antiguas que se refieren a El. En lo tocante a tu pregunta sobre el principio de nuestro conocimiento escúchanos: Lo supimos por el aviso de una estrella (ésta se nos apareció más brillante que el Sol), de cuya luz nadie pudo hablar nunca. Y esta estrella significa que la estirpe de Dios reinará en la claridad del día. Esta no giraba en el centro del cielo, como hacen las estrellas fijas y también los planetas, que aunque observan un plazo fijo de tiempo mas solamente ésta no es errante. Pues nos parecía que todo el cielo no podía contenerla con toda su grandeza; y el mismo Sol no pudo nunca oscurecerla, como hace con las otras estrellas, por el brillo de su luz. (Más aún) éste pareció debilitarse a vista del fulgor de su venida. Pues esta estrella es la palabra de Dios, ya que existen tantas palabras de Dios cuantas son las estrellas. Y la palabra de Dios (como el mismo Dios) es inefable. Lo mismo que esta estrella, que nos acompañó en la marcha (que emprendimos) para venir hasta el Cristo.

 

95. Así pues, José les dijo: –Me habéis regalado un gran placer con todo lo que acabáis de decirme. Os pido que os dignéis permanecer conmigo el día de hoy. –Ellos le contestaron: –Te rogamos nos permitas emprender nuestro viaje de vuelta, pues el rey nos ordenó que volviéramos lo más pronto posible a su lado–;. Pero él les detuvo.

 

Commentarios (1)

 

  1. Sara Coss Rangel. dice:

    Que buen tema acorde a la fecha ,, muy bien documentado gracias por compartir su talento !!

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